dissabte, 19 de febrer del 2022

(Des)encantados

 No recordaba lo divertido que es hacer una lista de estas por aquí. Estoy acostumbrado a las de spotify, pero hacerlas por aquí tiene su magia, porque siento que puedo llegar más a ti de alguna manera, es como si fuese una carta antigua que estás recibiendo después de muchas semanas (meses o más bien años). La última vez que me pasé por aquí era el fatídico año 2020. Y pensar que en ese entonces veíamos el fin tan cerca... tan cerca de muchas cosas, y al final, bueno, la vida sucede y no siempre todo acaba de color de rosa, pero se abren nuevos caminos, quizás caminos que ni siquiera sabíamos que estaban ahí para nosotros. 

Acabo de despedirme de ti y de desearte buenas noches. Como te he dicho, ha sido un día bastante emocionalmente duro. Supongo que reencontrarme contigo, de alguna manera también me afecta, en el buen sentido. Siempre que vuelvo, aunque sean períodos más cortos o más largos, siento un montón de náuseas, como si estuviese a punto de despegar en un cohete espacial. Aunque hoy realmente no he vuelto... porque bueno, ya sé que soy un pesado, pero esta vez no me había ido, solo me había quedado flotando en ese espacio que te he comentado. ¿Has probado alguna vez a desconectar tu mente y tu cuerpo, a dejar de pensar en el dolor, en el odio y en la tristeza? Es increíblemente pacífico. Es una paz, una paz artificial, pero paz al fin y al cabo. Sabes que este espacio sin fin no puede ser tu vida, que en algún momento vas a tener que volver a activarte y volver al mundo real, sin saber como vivirlo. Te toca enfrentarte a monstruos terribles que no sabes cómo vencer. Y te asusta tan solo la idea de tener que volver a tu cuerpo y enfrentarte al espejo, algo tan banal como eso. Mirarte y decidir que eso que ves tiene alma,  que tiene algún propósito. Somos tan frágiles, amarilla. Somos tan pequeños y tan insignificantes...

pero eso no significa que debamos desaparecer. Cada vez que floto, me pongo a pensar. Pienso en los momentos que me han activado, en esos momentos de adrenalina que me hacen sentir vivo, que me hacen creer que la sangre que tengo no es horchata. Ay... somos capaces de tan grandes cosas, tan taaaan grandes, que cuando nos atascamos en algo tan pequeñito como lo es un examen en blanco nos hundimos con una facilidad pasmosa y el mundo se empieza a desvanecer. Recuerdas que te he dicho que he dejado de sentir, ¿verdad? Pues es así, pero dentro de este silencio, de las pocas cosas que me hacen resurgir es la música. Las voces, otras voces que no son las mías, unas que no intentan acallarme, unas que entienden cómo me siento, que espero que de alguna forma te ayuden a calmar también a tus propios demonios. (Apunte: en enero me leí un libro con el que me sentí muy identificado, creo que te gustaría mucho, se llama "Al final mueren los dos", de Adam Silvera. Échale un vistazo. Si quieres ya te lo dejaré)

(Apunte número 2: juraría que ninguna de las canciones está repetida, pero si se me cuela alguna que ya te he pasado antes no lo tengas en cuenta, es que llega un punto en el que ya no me acuerdo)

1-. El mundo, Love of lesbian

Se me ponen los pelos de punta nada más escucharlas y se me humedecen los ojos. Bueno, el año pasado mi grupo favorito sacó un disco entero y puedo decirte con total sinceridad de que en mí arrasaron, me tocaron cada punto débil y supieron inmiscuirse en mi cabezita. Hay una frase que dicen que creo que resume a la perfección que es lo que siento contigo: "Si un día dejé de amarte, lo hice siempre sin querer". Con esto no me refiero a que haya dejado de quererte ni te aprecie, sino que en estos momentos, como los de hoy, en los que te sientes como si nadie te viese, me gustaría que te quedases con la frase, pues para mí significa que si en algún momento te he hecho daño por no estar ahí cuando lo necesitabas, lo siento, pero no lo haga a voluntad. Nunca querría eliminarte de mi vida. Sé que lo que te voy a decir a continuación puede parecer un poco cursi o demasiado estrambótico, pero hay un dicho de Buda (Sí, Buda, que ya sabes que yo no creo en dioses ni cosas de estas, pero a veces lo que dicen sobrepasa toda religión) que reza que aquellos que te quieren más lo harán desde la distancia, pues su amor será tan grande que no necesitarán de sus sentidos para preocuparse por ti. No necesito ni verte, ni escucharte, ni abrazarte (aunque eso sí me gusta), ni olerte ni ... chuparte? bueno, lo de saborearte no hace falta tampoco jajaja para saber que eres jodidamente especial.

2-. Avril lavigne, Keep holding on

 Buah, de verdad que me has pillado en un momento realmente vulnerable. He empezado a llorar desde que he hablado contigo y ya no puedo parar. Es como si hubieses abierto la veda... como si realmente sí sintiese algo. Supongo que mi mayor emoción (como en inside out que están tristeza, alegría, asco...) es el miedo. Y cuando siento miedo de perder a alguien importante mi cuerpo me empuja y me grita que luche para que eso no suceda. Joder... es que sois tan importantes en mi vida, tú, Adri, Fran, Ari... digo que no tengo amigos, pero es que no necesito más nombres en esa lista, porque aunque no sea capaz de estar ahí con vosotros, os siento conmigo a todas horas y os valoro un montón y os quiero y sois lo más y estoy súper agradecido de pertenecer al mismo momento y mundo que vosotros. La canción, bueno, es un grito de esperanza como el que te quiero mandar, como el que necesito yo a todos momentos. Joder, es que podemos con lo que se nos meta por delante, María, con lo que sea. Somos imparables, pero no nos lo creemos. Sé que mañana esta ilusión desaparecerá y volveré a mi estado gris, pero este momento de lucidez se va a quedar aquí para siempre, porque este soy yo, mi verdadero yo, el que no se rinde. Y tú también, tú eres esa persona incapaz de tirar la toalla. Keep holding on, Amarilla. Nos merecemos algo bueno y vendrá, de verdad que sí lo creo.

3.- Think about things, Dady Freyr

Venga, voy a intentar calmarme un poco que estoy desbocado. Esta canción me gusta más en acústico, por eso te paso esa versión. La letra va dedicada a una hija que todavía no ha nacido y es el padre cantándole lo mucho que le quiere y todo lo que le apetece empezar a vivir con ella y la cantidad de recuerdos que quiero crear. Me parece una buena comparación a lo que me gusta llamar "El renacimiento", ya sé que está muy manido, pero es como veo esa época en la que ambos hayamos acabado la universidad. Un mundo con otras preocupaciones, pero que sé a ciencia cierta de que será un mundo en el que no nos sintamos atrapados. Así que aquí te dejo todo el espacio en blanco que quieras para hacer una lista de todo aquello que te gustaría hacer cuando seamos libres. Seguro que algunas de esas cosas también las podemos hacer antes de volver a "nacer", así que igual tampoco tenemos que esperar tanto.

4.- María - Lucas Colman y Dani Fernández

Bueno, esta tiene poco misterio, pero recuerdo que la guardé para ti, exactamente el 1 de junio de 2021. Es lo bueno de Spoty, que te marca los momentos exactos. Me encanta guardar canciones que me recuerden a sitios o personas. Esta canción estaba esperando a que volviese a escribir aquí, así que aquí te la lanzo. Además, creo que te describe bastante bien, es una María que todavía está buscando su lugar, pero que estoy seguro de que lo acabará encontrando. Mi pregunta para ti es la misma que la de la canción: ¿Has encontrando aquello que andabas buscando?

5.- Never enough, the greatest showman

Ahora te voy a recomendar una peli, que seguramente ya habrás visto, pero que si no lo has hecho en cuanto tengas un hueco te recomiendo mucho mucho. The greatest showman es un musical de esos que tanto me gustan, de los que te llegan a las entrañas. Esta canción en concreto es bastante desgarradora, pues habla de alguien increíble, de una mujer que es perfecta en su ámbito profesional, pero que a ella eso le da bastante igual pues nunca es suficiente para lo que de verdad le importa, el hombre de sus sueños, uno que le acaba rechazando. Elijo esta canción porque te quiero dar a entender de que nuestros logros nunca significarán nada si a nuestro lado no tenemos a alguien con quien compartirlo. También para que veas que ni la persona que ha llegado más lejos es incapaz de sentir dolor. Que todos estamos perdidos en algún momento, que nos sentimiento tristes más veces de las que nos gustaría admitir y que no pasa absolutamente nada por admitirlo.

6.- Meiuqèr, izal

Vale, esta canción es MUY importante para mí. De hecho ahora mismo no soy capaz de escucharla entera, tengo que dejarla a la mitad. Te voy a contar la historia que tiene detrás. Cuando terminé el TFG el año pasado y mi dieron todas las notas, es decir, todos los suspensos, algo se rompió dentro de mí. Fue tan demoledor que mis piernas se aflojaron y acabé en suelo llorando como jamás había llorado. Empecé a romper cosas, a tiras todo lo que me encontraba de camino a mi habitación. Mi mundo había dejado de tener sentido (más que ahora) y simplemente quería desaparecer. De verdad, no morir, desaparecer por completo. Reducir todo lo que conocía a cenizas. Había llegado al final del camino y no podía caminar más. Recuerdo que me tumbé a bocajarro en la cama, esperando que algo terminase con mi dolor. Mi cuerpo se movía solo, yo no era quien lo controlaba, era otra persona. Era como si me viese desde una cámara, como si fuese espectador de una gran película dramática. Y allí cogí los cascos y me puse esta canción que justo había salido ese día, como si Izal supiese exactamente que les iba a necesitar. Llegó mi madre, desconsolada, pensando que me iba a perder del todo y se tumbó a mi lado, llorando incluso más que yo, abrazándome, diciéndome que por favor respirase, que luchase, que no me dejase vencer. Así estuvimos horas hasta que se hizo de noche. Desde entonces solo la he vuelto a escuchar una única vez más y es cuando llegaron los exámenes y aprobé todo, menos Sintaxis, obviamente, pero porque no me presenté. Quería honrar a ese Yulen que se daba por muerto y decirle que aunque la guerra continuaba, yo estaría allí para darle la mano. Que en los momentos más oscuros, incluso ahí, tienes que levantarte. Así que me la pondré otra vez cuando termine todo esto. Sea cuando sea, sea el año que sea, me da igual que no sea este (que lo será) u otro. Pero para mí se ha convertido en la canción de mi derrota y a la vez en la canción de mi heroicidad.

7.- Efecto mariposa y Shuarma, problema existencial 

Aquí creo que me voy a callar y voy a dejar que sea la propia letra quien lo diga todo. Es el mono tema de siempre, nuestro gran colapso existencial, pero también es la parte bonita de los bajones, que salimos del barro, triunfantes, dispuestos a que nos bañen enteros con la mierda que haga falta, porque ya nos da igual, porque ya hemos pasado por eso y no nos da miedo volver al rin y luchar. 

8.- Welcome to the bay, Centaurworld

Esta es de mis preferidas de esta lista que te estoy haciendo, supongo que porque se sale del molde y todo lo que sea "raro" siempre me llama más la atención. Como nosotros, un par de raritos que en el fondo somos los más molones jaja

Te cuento, esta canción es de una serie, "Centaurworld" (mírala, en serio), un poco rara al principio e incluso de entrada piensas que es algo infantil, dibujos animados para niños, pero que va, es una historia de cómo superar la depresión contada con un mimo súper adorable. En este caso sí que me gustaría que vieses también el link, que a parte de la canción está el trocito de las escenas del capítulo en concreto. Te pongo en situación, Yegua (la protagonista) se ha separado de Jinete (sí, se llama Jinete su jinete). Yegua está en otro mundo y se siente sola sin su mejor amiga (me suena esta historia),  y aunque ha conocido a amigos por el camino, siente que la vida no tiene sentido, así que conoce a la chama Ballenaura, una gran ballena azul que ayuda bondadosamente a todo aquellas personas que están tristes a apaciguar su dolor, pero lo hace de una manera un tanto curiosa y es haciéndolas saltar dentro de su estómago (es decir, una metáfora del suicidio) para darles calor y acallar su lamento. Yegua salta, y ahí dentro está lleno de otras personas que, como si fuesen fantasmas errantes, bailan una melodía que parece alegre, pero que no es más que su propia voz diciéndoles que en ese pozo se está mejor. Que la mejor decisión es no quedarse tumbados ahí, calentitos y olvidar al resto del mundo. Por suerte una amiga de Yegua la rescata y le hace ver a Ballenaura que su método estaba mal y acaba por pedirle perdón a todos y acaba bien. 

Dicho esto, creo que te puedes hacer una idea de porqué la escojo.

9-. Break the chaines, Takayoshi Tanimoto

Uuuh, aquí va otro plato fuerte. Según spoty, 5 de septiembre de 2021. Es decir, el día de los exámenes. ESTA FUE LA CANCIÓN. Fue la canción que me dio fuerzas, la que me hizo sentir que jamás debía rendirme y la canción que me dio una bofetada y me hizo despertar. Es el opening del remake de Digimon, que emitieron durante todo el 2021. Ya sabes que para mí esa serie es muy importante, pues la razón de mi tatuaje es gracias a ella. De ahí nace el "emblema del valor". Así que de alguna manera, siempre forma parte de mí. Te la presto, para que te dé fuerzas si las necesitas. Para que encuentres el valor necesario y rompas el miedo que puedas tener acumulado. Rompe todas las cadenas y demuéstrale al mundo quien es María. 

10-. Foster the people, Don't stop (Color on the walls)

Y ya que hablamos de canciones que me dan un subidón esta no puede faltar en esta lista. La conozco desde hará más de diez años. Es casi un himno para mí, uno que había olvidado muchos años y que de repente me apareció hace unos pocos meses. Supongo que el destino a veces te reserva estas sorpresas agradables, como si supiese que las necesitas de nuevo en tu camino. No tengo mucho más que decir a parte de que no pares, de que no te detengas nunca jamás y de que aunque no seas consciente de tus propios colores, brillan más de lo que tú te crees. 

11-. Leiva, Iceberg

Te pongo esta canción porque creo que de alguna forma estuviste presente cuando la descubrí. Fue el día en que te llamé, el día en el que me dejó ese chico al que había empezado a conocer y acudí a ti, diciéndote si creías que había algo en mí que estaba roto. Me refugié en ti y también en esta canción. Tanto ella como tú me ayudasteis a sanar, así que gracias. Por eso y por cada vez que intentas arreglarme. 

12-. Slow Down, the 5:55

Esta canción es para cuando te encuentras buscándote a ti mismo (es decir, en mi caso, siempre), cuando necesitas sentarte y respirar un momento para aclararte las ideas. Como te he dicho antes (hace ya un par de horas, omaigod, llevo dos horas aquí), creo que lo que te hace falta es despejarte, un fin de semana sin ruido, en la naturaleza, con tus propios pensamientos. No suena mal, ¿verdad? Podríamos ir a una cabaña de estas de peli de terror, pero quitando al asesino de la ecuación. Cada vez que lo pienso es una idea que me gusta más, dale vueltas y si te apetece lo hacemos realidad (incluimos novios si quieres, pero la caminata de la mañana la hacemos solos tú y yo, para encontrar nuestros propios pensamientos).

13-. Our love, Arcane

La canción de mi cumpleaños, del último, claro. Además de otra serie que para mí es muy importante (Arcane, ya disponible en tu mejor Netflix!) ya que proviene de un videojuego al que le tengo mucho cariño y además la serie lo ha petado mundialmente y está hecha con mucho mimo (y mucho presupuesto). Creo que le damos mucha importancia al amor, y obviamente estamos en lo correcto al hacerlo, pero en lo que estamos equivocados es en la forma de enfocarlo. Hay tantos tipos de amor como de dietas. Y hay uno en concreto que se nos suele olvidar, que es el amor propio. Así que te invito a decir tus mejores cualidades aquí en la cajita de comentarios (como en una de nuestras primeras quedadas en el banco frente la facultad, cuando intenté que me dijeses tres cosas positivas de ti y no te salía ninguna, cosa que espero que ahora al menos te salgan un par) y el porqué deberías quererte más.

14-. Un regalo mágico, Encanto

 Parte del título de esta entrada proviene de aquí, de esta maravillosa película. Me acabo de dar cuenta de lo pesado que soy con las canciones provenientes de series, películas o videojuegos jaja. Bueno, recuerdas Frozen? esa peli en la que siempre soy un pesado y es de mis favoritas? Pues te presento a alguien que si no lo ha desbancado, al menos se queda en su misma posición: Encanto! La nueva peli de Disney, que como viene siendo habitual, a parte de recomendarte, espero que la hayas visto y si no la has visto, supongo que por lo menos la canción de "no se habla de Bruno" la habrás tenido que escuchar por narices porque se volvió viral en su momento.

Bueno, al lío, aquí también te pido que veas el vídeo entero, pues la escena en sí me parece impactante. Resumiendo, la protagonista es una chica sin poderes en una familia con poderes. Supongo que eso ya te hace sentir en sintonía con ella, al menos a mí me hizo sentirme identificado, pues es la oveja negra de la familia. En un momento dado, están celebrando que el más pequeño de la familia también ha recibido un don y se hacen una foto de familia, una foto en la que se olvidan de ella. Y ahí comienza la canción. Ahí comienza lo que me toca la patata y lo que me hizo llorar en el cine (que llorón estoy últimamente). De alguna forma, esa sensación es la que tengo estas últimas semanas, la de pensar si yo no me merezco tener ese regalo mágico del que habla, no un don, claro, pero en mi caso... bueno, algo que me haga sentir normal, que me haga sentir especial. ¿Pero sabes qué? Todos somos especiales y como bien dice la madre de Mirabel (la protagonista), ella no cura con arepas con queso (pues su poder es curar las heridas con comida), sino con amor. Y que yo sepa, tú y yo tenemos mucho amor para dar, así que eso nos convierte en seres especiales.

15-. Live will change, Persona 5

Te prometo que esta es la última canción con referencia de videojuegos, serie o peli jajaja, sí que sí. En concreto es de un videojuego, Persona 5. Pero aquí no te voy a destripar la trama, pues no es importante. Lo importante es el mensaje y lo que significa para mí. Todo el juego tiene una banda sonora increíble que me ha acompañado durante todas mis sesiones de estudio, todas toditas. Siempre que estudio la tengo de fondo. Y de alguna forma, tú podrías pensar, pues seguro que te recuerda a la uni y eso debería hacértela odiar, pero sin embargo, ahí fallarías. Lo que me transmite es futuro, es una vida mejor. Un sitio donde nada te puede hacer daño, lo que viene siendo un videojuego, un mundo ficticio en el que vives la vida de otro, en la que si te mueres puedes volver al punto de guardado. La vida cambiará, y lo hará siempre, estemos en este mundo o no. Así que mejor intentar que cambie para aquello que nos hace más feliz. Cuando David se compre la switch recomiéndale este juego, vale? Que sé que le flipará. Y hablando de David, creo que la otra vez que quedamos todo me encajó de golpe, como que de alguna manera no lo conocía (sigo sin hacerlo, pero ya me entiendes) y me encantó darme cuenta de que es una mitad perfecta para ti. Me encanta que hayas encontrado a alguien que de verdad sabe verte. Y sigo queriendo hacer tarde/noche de juegos de mesa (quizás en la cabaña del bosque? e.e)

16-. Mis visceras, EME

Después de tanto subidón viene las bajadas. Creo, sin equivocarme mucho, que esta es la canción que me refleja con más exactitud en este momento. "Devuélveme mi vida, porque este no soy yo". Hay un síndrome, no sé exactamente cómo se llama, si del farsante, del mentiroso o algo así. La cuestión es va de que una persona no es consciente de todos sus logros, como que es incapaz de ver que hace algo bien. Bueno, en mi caso, aunque no haga demasiadas cosas bien, creo que llevo años, y no miento si digo años, pero muchos años, que creo que mi verdadero Yulen está enterrado. Quizás, de alguna manera, ese Yulen vivaz, valiente y decidido que recuerdo que era antes de entrar en la universidad es solo eso, un recuerdo. Quizás antes era todo eso, pero ya no lo soy y eso me convierte en el Yulen verdadero. Pero hay algo dentro de mí que brega por salir de mi estómago. Son como dragones rugiendo. Es un fuego... una pequeña llamita que no sé ni cómo no se ha apagado todavía, pero que ahí está, pidiéndome que le rescate, que vuelva a confiar en él. Y ojalá, de verdad que lo pienso, ojalá puedas llegar a conocer a esa versión de mí algún día y puedas sentirte orgullosa de tenerme como amigo. 

17-. The joker and the queen, Ed sheeran y Taylor Swift

Esta es mi canción más reciente, supongo que porque salió en San Valentín (qué tal lo pasaste tú?) y es la primera vez que lo celebro, la primera que lo hago al menos, de forma real y no online. De hecho lo celebré el finde pasado, ni siquiera el mismo día, justo el día que decidí desaparecer, porque justo ese día fue el día en que tuve fuerzas de mirar mi nota, aún sabiendo lo que ya intuía. La miré porque cuando estoy con él me siento más fuerte y era el único momento en el que sabía que si me tenía que derrumbar, al menos podría aguantarlo. Es extraño que alguien te quiera por como eres, ¿verdad? Con todos esos defectos, INCLUSO con todos esos defectos. A veces me siento así, como el joker, como un bufón al lado de un príncipe y me pregunto si me lo merezco. Me pregunto constantemente si me merezco cosas buenas, ya te lo he dicho. Y cuando sucede, cuando los astros se alinean y paso algo bueno... soy tan estúpido de pensar que no me lo merezco. Adri me regaló un peluche, un Snorlax gigaaaaante para que todas las noches lo abrace, piense que es él y no me sienta solo. Sabes lo curioso? Que yo le regalé otro peluche gigante para exactamente lo mismo. Supongo que estamos más compaginados de lo que creía. Odio haceros pasar por estos momentos, odio preocuparos y haceros daño. Odio no estar a la altura, pero os agradezco infinitamente que creáis en mí cuando ni siquiera yo lo hago. 

18-. Coldplay, Coloratura

Pues llegamos al final, pero qué final. Te advierto que la canción dura 10 minutos, no te mentiría si creo que es la canción más larga que he escuchado. La ponga la última porque me transporta a ese espacio donde yo floto, libre, sin gravedad, del que te hablaba al principio. Esta canción la puse en la lista que le hice a Adri cuando nos fuimos a Valencia (si yo contigo era pesado enviándote canciones, no me aguantarías si fueses él con las listas que creo casi cada semana jaja). Ya sé que eso no está muy lejos y además fueron poquitos días, pero el hecho de poder decidir yo a dónde ir, qué hacer y qué sentir, me dio ALAS. Me dio alas, libertad y la paz de la que tanto hablo. Fue como rejuvenecer y ser feliz por un instante. Ojalá volver a ese pedacito. Recuerdo que me quedé dormido en el tren mientras lo abrazaba y llevaba uno de los dos cascos que compartía con él mientras sonaba esta canción. Cada vez que la escucho simplemente puedo descansar. Es como compartir el dolor con el universo, el espacio me absorbe todo lo que está mal y yo soy capaz de cerrar los ojitos y dormir, al menos, sin tener pesadillas. Espero que cuando la escuches te ayude como a mí a desprenderte de todo ese peso que llevamos en la espalda y a bucear en ese mar de estrellas que tanta falta nos hace.

Te quiero mucho, amarilla. Siempre siempre siempre lo haré. 



dijous, 23 d’abril del 2020

Libros y rosas en cuarentena

¿Cómo vas, pequeña florecilla?  Vaya días, eh... como cambia el mundo de un día para otro. Quien nos iba a decir a nosotros hace unos meses que echaríamos de menos el simple hecho de coger el metro o el tren. Bueno, en realidad tampoco se echa taaanto de menos, pero ya me entiendes, esas pequeñas libertades que teníamos que ni siquiera sabíamos que eran nuestras, que podíamos elegirlas. Va a pasar mucho tiempo hasta que las cosas se "normalicen". Ni siquiera sé definir lo que es normal. Recuerdo que en el colegio siempre me enfadaba porque me sentía diferente y pensaba que eso era algo malo. Muchos años más tarde me di cuenta de que era algo especial, algo que me hacía único, ni bueno ni malo, sino diferente. Con esto sucede lo mismo. Nunca podemos dar nada por sentado, porque a la mínima todo puede volatilizarse y rehacerse en una nueva realidad que debemos abrazar.

A mí esto me ha pillado... bueno, en medio. Siempre estoy en medio, pero esta vez estaba en un medio tirando hacia arriba. Empezaba a dar pasos, como los bebés y por una vez sentía que iba en la buena dirección. Hoy he terminado las prácticas después de tres meses. Es muy poco tiempo y mucha gente vive esta experiencia en un trabajo cutre de verano. A mí me ha tocado con 26, ¿pero sabes qué? Que siento que he podido terminar algo, algo de verdad, aunque sea algo tan corto como esto, el simple hecho de haber podido llegar hasta aquí significa mucho para mí. La cuarentena me pillo en mitad de todo, tanto anímica como sentimentalmente. Me pego demasiado fuerte y me vi/veo arrastrado a aquel pozo que tanto tiempo estuve encerrado. Ahora es distinto... es distinto, sí, no sé como explicarlo. No estoy hundido como pueda parecer, es más bien que estoy en trance, como si fuese un ermitaño. Creo que hasta que esto no pase no voy a poder rehacerme del todo. Creo que el hecho de poder respirar un poco ahora que ya no tengo que dedicar todo mi tiempo al trabajo también me ayudará a poder salir más al mundo (salir metafóricamente, u know)

Que esto coincida con mi día favorito del año, Sant Jordi, aunque sea una coincidencia, me parece una bonita. Nuestros días del libro y la rosa siempre son especiales, ¿verdad? Algo me dice que este año, aunque esta sea una situación peculiar, estarás feliz, porque me sé de un chico que lleva cuidándote todo este tiempo que yo no lo he hecho. Me alegro de que tengas a alguien que pueda apoyarte como te mereces. Yo lo hago a mí manera, espero que lo sepas. No restas menos en mi vida si no estás presente, al contrario, siempre pienso más en ti y en todos los que forman parte de mi vida. Es mi forma de querer.

Te voy a dejar un pequeño recopilatorio de 10 canciones que me están ayudando a pasar la cuarentena. Muchos artistas están siendo creativos e indagan en su mundo interior como nunca antes. Creo que la música, las palabras y en definitiva las personas, son un medio perfecto para sentirnos comunicados y juntos. Espero que te sirvan y que si en algún momento estás harta de esta situación cuando escuches alguna de estas canciones pienses que siempre habrá un amigo en algún lugar que está deseando verte y abrazarte.

1.- Soy un extraño - L E O y Love of lesbian

Debo comenzar con esta canción. Ha llegado ese momento en que mi grupo favorito va a sacar un nuevo disco. Creo que es un sentimiento que puedes llegar a comprender. Te prometo que siento lo mismo que tú con Justin Biber pero sin gritar tanto jajaja. Llevan una semana pidiendo grabaciones de las ventanas de nuestras habitaciones para colgarlas en su videoclip. Yo enviaré el mío a ver si tengo suerte. Sería un sueño hecho realidad estar siempre presente en una de sus canciones. Love of lesbian siempre me ha acompañado en mi vida desde que era un moquete y puedo decir sin duda que todas sus canciones salen en el momento oportuno y pueden encajar en mi vida con una facilidad pasmosa. De momento, han sacado esta canción colaborando con otro cantante también bastante guay y poco conocido. En estos momentos de incertidumbre, cada vez que la escucho me imagino a mí solo caminando por las calles vacías. Los amo demasiado.

2.- Izal - La buena sombra

¿A qué no adivinas quién ha sacado una canción en esta época? ¡Izal! Desde que fuimos al concierto cada vez que los escucho tienen un poco de tu esencia y de tu fragancia. Cada vez que me dejo la voz con esta canción en la ducha pienso que tú estás a mi lado y que nos ponemos a bailar para enfrentarnos a esa pareja que se ponía delante nuestro durante todo la noche jajaja

3.- Florence and the machine - Light of love

Me es imposible mantenerme de pie con esta canción, siempre acabo llorando. Debo remitirme a hace diez años, cuando la fui a ver a Luxemburgo con Edgar. Ya te lo he explicado alguna vez, pero nos perdimos por las calles y  la sala de conciertos esta a tomar por culo. Acabamos solos en la ciudad durmiendo en una cabina de teléfono mientras nevaba y la nieve lo cubría todo. El concierto fue brutal, éramos como animales, como si nuestro interior rugiese. Esta canción forma parte de ese álbum, pero nunca había visto la luz hasta la semana pasada, que Florence, la cantante, la sacó de su baúl y la publicó. El saber que forma parte de ese disco, de esa memoria que guardo tan dentro de mí y me hace tan feliz no puedes llegar a imaginarte lo que me hace sentir. Además, la letra... es tan perfecta para este momento. Me siento tan identificado con ella. Habla del amor, del miedo, de la oscuridad y de la luz. El amor... todo se resume al amor, todo se puede hablar desde de allí. Espero que puedas llegar a sentir todo el amor que hay en mí para ti.


4-. La oreja de Van Gogh - Abrázame

Esta canción también llegó a principios de este mes. No tiene nada que ver con la cuarentena, que también se agradece, es una canción independiente de su nuevo disco, de un grupo que seguro que conoces y que de alguna forma también habrá tocado tu infancia. Es algo así como la contraparte del canto del loco, a todo el mundo le gusta alguna canción. Esta canción tiene ese aire de melancolía que me chifla. Cuando la escuche pensé en todo aquello que sentí cuando me volvieron a rechazar antes de que iniciase toda esta cuarentena. Me volví a sentir perdido, rechazado y dolido. Pero hay una frase que me encanta: Si tengo cielo para mirar y estas dos alas para volar, ¿por qué sigo en el suelo?

Solo debo sacar fuerzas. Debemos sacar fuerzas. Todos juntos saldremos de esta y de todo lo que nos propongamos.

5.- Twenty One Pilots - Level of concern

Este es otro de esos grupos que se van repitiendo en nuestra historia. Sé que no nos une nada a ellos, pero cada vez que pienso en ellos me acuerdo de ti porque sé que fuiste con tu amiga a Madrid a verlos, ¿es raro verdad? Bueno, ellos también estaban encerrados en su casa, con sus esposas y sus hijos y decidieron crear esta canción. A veces me asusta ver como la gente hace cosas tan intensas y tan increíbles como estas en tan poco tiempo y en situaciones tan limitadas, me hace pensar en que yo debería espabilar también. Ahora que tengo algo de tiempo podré volver a escribir más, que lo echo mucho de menos. Tú deberías probar también, que quiero segunda parte de tu novela (guiño guiño, estoy en ello jaja)

6.- Carried me with you - Brandi Carlile

¿Qué suele hacerse cuando la única diversión la puedes encontrar dentro de casa? Pues muchas cosas, obviamente. Cuando empezó todo esto sentí como si pudiese escribir un libro sobre el apocalipsis del coronavirus. Como si fuese una guía de supervivencia zombie. Leía a la gente desesperada por estar más de 3 días encerrados en su casa y yo me reía a carcajada limpia. Es lo bueno de ser un introvertido, que estás acostumbrado a esto e incluso te parece que incluso está mejor que antes. Bueno, pues una de las cosas que se pueden hacer es ver películas y justo el día que se decretó la alarma yo iba a ir al cine a ver la nueva película de Disney: Onward, pero cerraron los cines y tuve que volverme a casa apenado. Así que me descargué el disney +, que por cierto entre Netflix y eso yo ya tengo el cupo de pelis para ver en meses jaja, y escuche esta preciosa canción en esa película tan genial. Recomendadísima. Para variar, habla del amor, pero no del típico amor, me recordo en eso a Frozen. Con eso ya sabrás lo mucho que  me ha gustado la peli :)

7.- Foster the people - It's Ok to be human

Otro de mis grupos estrellas de mi vida. Ya has escuchado alguna de sus canciones. Ellos también se han unido a esta "música de cuarentena". Yo no soy de aplaudir en los balcones ni mucho menos. Tampoco soy de salir al jardín a bailar con los vecinos. Hace unas tres semanas que todos los sábados uno de nuestro barrio empieza a poner canciones a todo trapo y todo el vecindario empieza a reír, bailar y a cantar. Es algo curioso. A mí no me verás ahí, pero ese sentimiento de comunidad, de ser humanos, de ver que la gente puede llegar a ser tan creativa para demostrar su amor a los demás... eso sí que me llega. Y esta canción me recuerda a eso. Es mi forma de unirme a ese colectivo, a través de la música.

8.- Rosalía - Dolerme

Quizás te sorprende una canción así. Nunca me ha gustado mucho la Rosalía ni me va mucho este estilo de música, pero esta canción en concreto sí que me transmite cosas. Me hace ver y pensar lento en un mundo que va deprisa, deprisa, deprisa como dice la canción. Es otra de esas canciones que han sido creadas en esta época. Sería genial que hicieran un género, ¿verdad? Algo así como el pop, el rock, el indie y el quarentine.

9.- Zahara - Te echo de menos

Me emociona ver a todos los artistas que adoro en una sola causa. Me emociona ver que aunque nos sintamos solos, aunque no podamos vernos ni tocarnos, que todos estamos igual. Estamos aprendiendo a echar de menos aquello que teníamos tan seguro en nuestras vidas. Creo que después de todo este proceso valoraremos mucho más las cosas y entenderemos que no podemos dar por hecho nada y que cada instante es oro. Que cada palabra que nos regalan, cada momento que nos brindan debemos atesorarlo como lo más valioso.

10.- Rozalén - Aves enjauladas

De todas las canciones que te he enseñado, creo que esta es quizás la que ya conozcas pues estas últimas semanas se ha hecho un hueco en el corazón de la gente y se ha convertido en un himno que suena en las ventanas. Esta mujer siempre compone con el corazón y aquí también se nota. Esas jaulas de las que habla, esos corazones que están ansiosos por abrazar... estoy seguro que cuando salgamos de esta, porque saldremos, cuando nos miremos no podremos evitar sonreír con nuestra mejor cara y dar gracias por estar aquí.

Esa es la lección de todo esto, mi amarilla, que estamos vivos. Nunca olvides que estamos vivos, aunque tengamos épocas oscuras, personas que vengan y van o sueños destrozados. Estamos vivos y eso siempre nos dará la mejor oportunidad, la de poder seguir adelante.

Te quiero, feliz Sant Jordi :3


dissabte, 7 de desembre del 2019

El agua tiene memoria y nosotros no olvidamos

Creo que será mejor así, por etapas, para no sobrecargar a ninguno de los dos. Cuando nos acostumbran a algo al final creemos que está ahí siempre y no lo valoramos. En cambio, cuando después de un tiempo podemos volver a tenerlo en nuestras manos nos acoge un sentimiento calentito, como en navidad, cuando hace mucho que no vemos a alguien que echamos de menos. O al menos eso suele ocurrir en las películas. La realidad es un poco diferente, pero aún se puede respirar un poco de esa magia que rodea estos días. Ese espíritu siempre vuelve, sobretodo para aquellos más pequeños, o para aquellos que aún nos creemos niños.

Que dolor de cabeza, ¿verdad? Cuantos pensamientos tenemos cosidos en la cabeza. Que de pedazos inconexos. No sabemos nunca si estamos del todo bien o si seguimos igual de mal. Nos apetece parecer felices, dormir mucho y que nos hagan pensar poco. Nosotros, los humanos, somos la especie más rara del mundo. Nada nos termina por consolar y siempre queremos más y más. Estos meses han sido peculiares. Creo que hemos crecido, o más bien nos hemos adentrado aún más si cabe en nosotros mismos. Por mi parte, te diré que he podido escuchar esa voz de la que Elsa habla en la película (por fin hemos podido ir al cine juntos, ¡una gran hazaña! y no puedo evitar reírme al acordarme de aquel coche que te salpicó entera antes de subirte al metro). Esa voz no es más que nuestra voluntad, que la persona que realmente somos pero no somos capaces de moldear. Dentro de ti seguro que también hay una voz, y no me refiero a la que sale a las dos de la madrugada y te dice cosas feas y malas, me refiero a una voz más pura, a la que te empuja a querer ser mejor persona, la que te indica el camino que en REALIDAD quieres tomar. Si la escuchásemos con un poquito más de atención seguro que a todos nos iría mejor.

De momento sabemos que formamos un buen dúo. Al fin nos hemos desecho de la jodida asignatura, de esa losa que arrastrábamos como almas en pena. Después de todo, creía que me iba a sentir mucho más libre, más feliz, pero tampoco he notado un cambio tan drástico. Eso me lleva a plantearme que quizás cuando consigamos algo más grande, yo que sé, terminar la carrera (¡buen chiste, Yulen!), un buen trabajo o un sueño que tenemos desde bien pequeños, quizás si saboreamos esa meta sea algo agridulce. Puede que todos los cuentos tengan razón y que el camino sea más importante que el final.

En este tiempo he descubierto que tenemos muchas cosas por hacer, muchas cosas que contar, mucho mundo que explorar y vivir. Y aunque el tiempo vaya en nuestra contra, estoy plenamente convencido de que podremos lanzarnos al mar de una vez por todas y gritar, girar el timón y empezar nuestra aventura. Porque seamos sinceros, lo que hemos pasado hasta ahora, todos estos años recluidos, con miedo y aún por solucionar, no van a ser nada comparados con todo el universo que tenemos delante. Tenemos un mar, amarilla, un mar enoooooorme y lo vamos a surcar hasta la última gota. Quizás erré al compararnos con un barco durante todo el verano. Igual también somos una orilla de alguna remota isla, somos un lugar de paz entre tanta agua. Igual somos un faro que ilumina al uno y al otro. Quizás somos ese ave que surca los mares, siempre queriendo ver más, pero sin disfrutar estas alas que no sabíamos que tenemos. Somos lo que queramos ser, pero debemos creérnoslo. Debemos creer en la magia, como cuando bajábamos por las escaleras de la facultad y todo parecía distinto, como si hubiésemos aterrizado en Hogwarts. Ese es nuestro superpoder, el de controlar nuestro propio destino, en el de creer cuando los demás no creen en nosotros.

Esta vez te he traído menos canciones, no porque ya no me queden, pues siempre descubro muchas más que podría llegar a verte reflejada en ellas, sino más bien porque las cosas buenas vienen en frascos pequeños y creo que con estas 12 podrás sonreír al menos una vez en esta Navidad.



Abrimos el popurrí con una canción que me da que igual deberías tatuarte el lema. Que hablando de tatuajes, cuando me acompañes a hacerme el mío, que en parte tú estás representada (un fénix y un símbolo de valentía. Tú eres parte de ese fénix, alguien que renace de las cenizas, como yo. Somos personas reconstruidas) espero que me apretes mucho la mano y me cuentes cosas mientras bonitas mientras sufro, lloro y veo las estrellitas jaja

La canción la elijo porque siempre te digo que tienes que valorarte más. Y aunque lo intentes, cueste y muchas veces no lo consigas, siempre estaré por ahí recordándote que yo tengo fe en ti. Sé que vas a conseguir lo que te propongas, pero tienes que empezar por ti, por mirarte y decir: "pues oye, igual me toca un poco creer en mí".


Esta canción me hace retorcerme un poquito. Habla sobre finales que deberían ser felices, pero que el tiempo ha decidido que no sea así. Habla de heridas, de figuras en las que confiábamos y han ido cayendo una a una. De una pareja tóxica. Supongo que me duele verme en esas letras, me duele pensar que quizás ahora podría ser más feliz sin estar solo (románticamente hablando), pero también la puedo apreciar desde otra perspectiva. Quizás cuando surgen esos amores fugaces, esas personas que están un tiempo y luego se van o simplemente las personas que se conocen y no acaban de cuajar, a veces eso también es bonito. Forma parte de la experiencia de encontrar, pues primero hay que buscar, buscar y seguir buscando. Y eso es aplicable a todo en esta vida. Así que tampoco podemos sumirnos en esa tristeza para siempre. Y aunque nos hayan hecho infelices, debemos saber terminar y empezar otra vez, como los amarillos campeones que somos.


Me pasaste una canción de este grupo hace unas semanas y recordé lo mucho que me gustaban cuando iba al insti. Sí, han pasado 9 puñeteros años. Es increíble, vamos a terminar una década. Una década entera. Es como los 80 o los 90. Hemos sido testigos de una generación entera, hemos vivido en ella y somos su legado y no nos hemos dado cuenta. Dentro de unos años los adolescentes dirán que les gustaría haber vivido en este tiempo y nosotros nos reiremos y les diremos que no saben de lo que hablan. Porque esto para nosotros ese el medio, un puto medio del que estamos cansados y del cual queremos salir. Para nosotros esto forma parte de nuestra prisión, es un escalón más que queremos escalar cuanto antes mejor. Pero el medio no es malo. El medio nos transforma. En el medio nos hemos conocido y estoy muy feliz de ello.


Esta canción creo que me representa los últimos 5 años de mi vida. Es lo único que sentía, iba a la uni, volvía a casa, iba a la uni, volvía a casa. Sé que en parte tú también te sientes así más de una vez. Y necesitamos mucho más que eso, necesitamos EL MEDIO, como el de antes. Por eso creo que he roto definitivamente con esa conducta, por eso he dejado de ir a la facultad, porque no quiero ser como esas personas que se pasan la vida en la oficina trabajando sin ver la luz del sol. No, quiero sentir, expresarme, quiero vivir. Y para vivir, necesitaba romper. Deberías probarlo, sabe muy pero que muy bien.


Mi instinto me dice que esta será tu canción favorita de este pack o al menos la que más escuches, no me preguntes porqué. La canción es una guerra interior, es una búsqueda de culpabilidad que termina por quemarnos. Es una guerra constante que debemos ganar.


Esta es la primera canción que me pasó Ari cuando empecé con el ritual del viernes. Según ella le recordaba a mí cada una de las palabras, y razón no le faltaba. Creo que todo aquel que me conoce tiene esa imagen de mí, como de alguien distante, soñador y difuminado. Como si fuese un niño triste que ha crecido y sigue igual de triste. Este año he aprendido a manejar mejor mis sentimientos. He aprendido de alguna forma a no desatender tanto el resto del mundo, a anclarme a la realidad. Creo que es lo más positivo que puedo llevarme del 2019.  Además la canción se llama ave fénix. Creo que realmente tengo algo en común con esa especie, no lo sé, pero desde bien pequeño que siempre me he sentido atraído por esa criatura mitológica. Quizás me siento representado, quizás necesite rehacerme para poder al fin volar.


Para darle un poco de color al asunto, te regalo esta canción. Siempre se ha dicho que hay que caminar hacia el norte si te pierdes. Que hay que ir siempre hacia delante sin mirar atrás, que el futuro está delante de nuestros ojos. Y yo digo... ¿y si miramos atrás, qué pasará? A veces la solución está en aprender de los errores. Debemos aprender a disfrutar, a equivocarnos, a asumir que somos humanos y que la gente que realmente nos quiere, nos querrá tal y como somos.


Esta canción me hace sonreír cuando estoy de mala hostia. ¿Sabes esos momentos cuando lo mandarías todo a tomar por culo? ¿Cuando te imaginas la cabeza de esa persona que te trae por el camino de la amargura encima de una diana? Entonces me pongo esta canción y me imagino que tengo el poder absoluto, que puedo borrar esas cosas que odio con una goma de borrar y que soy el rey y el amo de mi propia imaginación. Obviamente luego llega la realidad, pero si te concedes un poco de amor a ti mismo, si dejas de compararte y simplemente intentas leer el mundo con otros ojos durante unos segundos puedo que lo malo no te afecte tanto y puedas llegar a gestionarlo.


Cuando te das cuenta de que al final todos compartimos el mismo destino llegas a la conclusión de que de nada sirve quejarse ni desaprovechar la vida que tenemos, las oportunidades que se nos presentan, ya sean muchas o pocas. Toca decidir por nuestra cuenta, toca gritar si queremos gritar, toca bailar si nos apetece bailar. Toca intentar sonreír de vez en cuando, porque a todos nos apetece. Toca descubrir que o quien nos logra sacarnos una de esas sonrisas y si encontramos el culpable retenerlo lo máximo posible, con cariño, claro, pero no soltar a esas personas, a ese trabajo, a ese momento que tanto placer te regala. ¡Tener una amarilla es parte de esa "culpabilidad"!


Si creías que te ibas a librar lo llevas claro. Hace tiempo que aprendí que muchas películas con canciones hacen de más y luego no salen en el producto final. Eso me pone muy triste porque hay un montón de canciones que se quedan en el tintero y muy poca gente las escucha y me parecen muy bonitas. En especial me gusta esta porque habla de lo más importante que tenemos y es ese lugar en el mundo que consideramos un hogar. Ya te sabes el cuento ese de que no necesitas compartir la misma sangre para sentirte en familia con alguien, pero yo aquí añado algo más, tampoco necesitas ni siquiera parecerte a ellos. Podrías ser perfectamente un perro (¡Hola Rakan!) y quererlo más que a la mayoría del mundo. Creo que de entre todas las cosas que vamos aprendiendo y haciendo a lo largo de nuestra vida esta es la más importante, cuidar de nuestra familia, la nuestra, la que elegimos nosotros.


Izal siempre tiene buenos temas. Es como Love of lesbian, he crecido con ellos y todas, absolutamente todas sus canciones forman parte de mi vida y puedo recordar exactamente en que momento estaba cuando los escucho. Esta en concreto es del 2013. Me creía infinito, que podía comerme el mundo. Y me hace gracia pensar en como ha cambiado todo, en como todo ese espíritu fuerte y bravío se ha desmoronado un poco, pero aún guardo un poco de él en mí. Aún pienso que puedo volver a ser esa persona, que puedo inyectarme la energía que me falta y puedo volver a contemplar el mundo con los ojos de un novato, de aquel que aún no está frustrado. La canción, a parte de todo esto, es simplemente preciosa. Habla de las cosas cotidianas, de los bancos, de una tarde paseando. Esos sitios que nos hacen feliz sin saberlo, de los que no solemos acordarnos porque suelen ser cosas normales a las que no les prestamos mucha atención, pero que al final, cuando volvemos, mucho tiempo después, como hago yo al recordar esta canción, no puedes evitar sonreír un poco. Esto ya me pasa contigo en ciertas cosas, cuando paso por algunos sitios y cualquier cosa amarilla me llama la atención. Y sé que me pasará con muchas cosas más, porque siempre volveré a por ti y tú sé que lo harás por mí.


Esta iba a ser la canción del viernes de ayer, pero como significa más para mí y quería que la recordases con más cariño, me parece más adecuado haberla reservada para ponerla aquí, como la despedida de este fragmento de año. He de reconocer que me hace llorar cuando la escucho. La voz de este hombre tiene ese poder sobre mí, no puedo evitarlo. Es mi Justin Bieber personal. Encima esta canción tiene como esa fragancia a película disney que me hace ponerme los pelos de punta. En realidad la canción no es más que "otra" canción de amor, pero yo le otorgo más significado que ese. Ese sentimiento del que habla que no puede librarse, del que ya no puede luchar más contra el para mí es esa voz del principio. Es como he llegado a un lugar en el que ya no puedo esconderme más, en el que algo dentro de mí ha cambiado, y creo que es para mejor. Creo que soy mejor persona que el año pasado. Creo que me escucho más y que acepto que soy distinto a los demás. Creo que es un paso que necesitaba dar. Aún me queda mucho trabajo por hacer, pero creo que he avanzado respecto a toda la oscuridad que llevaba cargando. De alguna forma, siento esas alas del fénix, siento que esta etapa pronto concluirá, aunque aún quede. Es como que puedo ver la luz al final del túnel, ¿sabes? Aunque llore, me duela y muchos días aún necesito trabajar conmigo mismo, pero creo que voy por el buen camino. Y me encantaría poder enseñarte a hacer lo mismo, a escucharte, a ver todo lo bueno que tienes dentro de ti.

Por muchos años más juntos, pequeñaja. Te quiero.




dissabte, 5 d’octubre del 2019

Boletín especial (mini)

Número 8: "it's the moment you've been waiting for"

¿Cómo va eso? Ha pasado todo un verano y mira hasta donde hemos llegado. Al final el barco ha sabido encontrar el camino, entre muchas olas, pero lo ha terminado haciendo. 

Esta será una entrada fugaz, pero quería que estuviese presente en el día de tu cumpleaños. La entrada grande vendrá a finales de mes, no te preocupes :)

Antes te he pasado una de mis canciones cumbres para cuando cumplo años, pero voy a volver a repetirla aquí porque es importante. 

La oreja de van gogh - Cumplir un año menos

Desde hace ya unos años siempre he odiado sumar años porque pensaba que me estaba alejando de todo aquello que quería conseguir y de todo aquello que me hacía feliz. Es como si al madurar y al hacerte mayor las cosas se pusieran más grises y no lo vieras todo de la misma forma que antes, por eso siempre recurro a esta canción, para darme cuenta que la cuenta hacia delante, también es una cuenta hacia atrás. Cada vez estás más cerca de aquello a lo que quieres llegar aunque no lo veas. 

El día internacional de la tristeza - El niño de la hipoteca

Otra canción que tiene que ver con dar un vuelta al calendario. Puede parecer que es un año más, que no hay nada que celebrar más que la tristeza, pero quizás podríamos darle una vuelta de tuerca y felicitarnos que hemos sobrevivido, que seguimos al pie del cañón. Puede que entre toda la mierda se pueda celebrar algo. Puede que seamos más felices de lo que creemos. Puede que tengamos más suerte. Puede que haya que mirarlo todo con un poco más de positivismo. 

A-ha - Take on me

Me parece preciosa y la llevo escuchando desde el verano, desde que me dijiste que era posible que te ibas a ir. Cada vez que escuchaba el "I'll be gone in a day or two" me estremecía. Pero estás aquí para quedarte. Te la dejo aquí como tributo a que puedes contar conmigo. A que por mucho que nos separemos y creas que pueda llegar a desconectar no me voy a ir tan fácilmente, y sé que tú tampoco lo harás. Estaré para aburrirte todos los cumpleaños y podrás decirme eso de "take on me, take me on" sin pensarlo dos veces.

Siempre serás la mejor amarilla del universo (y también la mejor compañero de lloros y aprobados jajaja)

Feliz cumpleaños :3





dimarts, 2 de juliol del 2019

Tu incondicional

No sé por donde empezar. Quizás no lo parezca, pero han pasado muchas cosas en todo este tiempo. Relativizamos el espacio, pensamos que una semana no cuenta, que es una más, pero en una semana te pueden cambiar la vida. Todo el tiempo que pasa lo dedicamos a algo que creemos importante, algo que nos hará mejores personas. Intentamos no desperdiciarlo, pero a veces no nos damos cuenta de la forma en que se nos escapa de las manos. Hemos acabado un ciclo, hemos vuelto al verano. Estamos en esa etapa donde nuestra mente vuela lejos y donde nuestros problemas, aun estando al acecho, parecen cosa del pasado o del futuro. Sobrevivimos como podemos y como sabemos. A veces estamos y otras simplemente desaparecemos. 
No sé en que punto decidí volver. Quizás cuando viniste a buscarme, quizás mientras luchaba por las noches conmigo. A veces nuestras ideas cambian, nuestras perspectivas, nuestra forma de ver las cosas. Hay momentos en que el pozo nos traga y hay otros donde creemos sentir unas alas en la espalda. Está en nosotros seguir las voces de nuestros amigos, de la gente que quiere lo mejor para nosotros. Está en nosotros apartarlas y no dejarnos ayudar. A veces no somos conscientes, a veces simplemente hacemos daño, nuestra propia mente nos obliga a hacer daño para no herir más. No sé en que punto todo eso cambió, pero ahora estoy aquí. Seguimos aquí. Quien nos lo iba a decir. 
Sé que nos esperan innumerables peligros, que habrá noches aún más oscuras y en las que nos perdamos nosotros mismos. Sé que no va a ser fácil, pero también sé que hemos pasado ya por mucho, que podemos con esto y con más. Que ahora, lo único que importa es no rendirse. 

Te presento tu colección veraniega de hits de Yulen. Está claro que hay meses que se han esfumado de la faz de la tierra y hay muchas canciones que me han acompañado desde entonces. Sé que ahora es el punto de inflexión, justo hoy empieza, de alguna forma, una nueva etapa. Sabemos las notas, y con más lágrimas o menos, debemos enfrentarnos a su destino. Como llevo un tiempo diciendo, me gusta pensar en nosotros como un barco, uno que acaba de zarpar, al que le quedan muchas aventuras y que no ve aún una isla donde anclar. Pero zarparemos igual, navegaremos contracorriente y conquistaremos los mares. Ni la tormenta más fiera podrá detenernos, porque no le tememos, no tememos a nada, porque nosotros ya hemos tocado el fondo, y no hay más fondo ahí abajo, ahora solo podemos subir. 

Julio: 


Había pensado en hacerte una especie de caleidoscopio desde febrero hasta ahora, pero creo que será mejor hacer simples retazos de la música que me ha ido acompañando. Música fresca. Así que empezaré por lo que debería ser tu lema a partir de ahora: necesitas calmarte, tomarte las cosas con filosofía, intentar disfrutar de este verano. Todo es demasiado serio, siempre que termino el día, me encuentro en mi cama angustiado por algún motivo y eso tiene que acabarse. No digo que debamos deshacernos de nuestras inquietudes, pero debemos intentar ver la vida de otro color, quizás uno más amarillo :)


Me vas a tener que permitir hacer pequeños bloques de canciones. Han salido muchos discos de grupos y cantantes que siempre han definido un poco mi estado de ánimo. Al principio de este año me he sentido muy ligado a Miss Caffeina, recuerdo que te puse ya una canción en Enero. Más tarde sacaron el disco entero y recuerdo que Silvia a veces me pillaba escuchándolos en bucle en Spotify cuando me pasaba el día queriéndome morir. 
Esta canción, de alguna manera va ligada a la anterior. Es un estado mental de querer romper con aquella rutina que nos hace mal. Es un mensaje de quedarte con aquellos que te alegran la semana, de ver lo bueno en las pequeñas cosas. De estar hasta los cojones de esta puta vida, pero de darnos cuenta de que en ella también hay cosas que merecen la pena. 


Esta es la canción con la que más identificado me he sentido. La he tenido en bucle mucho tiempo. Era tal y como me sentía, en una ausencia presente, como si el mundo fuese gris, como si funcionase por si solo, como si yo solo fuese un mero espectador. Es un dolor indescriptible, un dolor que nace de lo más profundo. Ver como la gente se esfumaba, como la gente se disolvía en el humo. Era como si no fuese consciente del paso del tiempo, pero por suerte... hay más colores a parte del gris, ¿verdad?


Tengo una pelea interna con esta canción. En el momento en que me la enviaron la odié. Quizás por la persona que me la hizo escuchar, quizás porque no comprendí el mensaje al instante, pero ahora, después ya de un tiempo prudencial cada vez le veo más sentido y quiero bailarla. Habla sobre una persona normal y corriente, con sus defectos, con aquellos que nos obsesionamos, pero que forman parte de nosotros. Todos tenemos cosas malas y buenas, todos podemos ser perezosos y valientes, todos podemos ser quienes queramos ser. Quien te quiera, lo hará de la forma en la que eres, eso es lo que te quiero decir. Me siento muy afortunado que entre todos los defectos que tengo, entre toda esta mierda, tú seas capaz de ver un poco más allá y quedarte conmigo. 


Aquí vuelvo a una de esas épocas en las que nos encerramos. Lo hacemos todos, en mayor o menor medida. Cambiamos. Nos enamoramos de personas, nos encariñamos con la gente y estos cambian con el paso del tiempo, algunos se quedan y otros se van. Incluso rodeados de gente a veces nos sentimos solos, incluso con aquellos más apegados. Y eso no es culpa de los demás, es nuestra cabeza, es la sociedad. Pero cuando volvemos, cuando miramos a los ojos a aquellos que han significado algo entendemos que aún queda esa chispa que nos encandiló. Es como el niño interior, que nunca se apaga. Por más que la distancia, que el paso del tiempo nos erosione, seguiremos siendo nosotros mismos. 


Como te decía, esta vez vamos a ir en bloques. Creo que en ese momento, cuando esta canción me vino a salvar, lo único que necesitaba era que alguien me cuidase, como lo hace una madre, pero sin ser una madre. Es en esos momentos cuando te quedas solo con tu reflejo que empiezas a desvariar, que empiezas a enumerar tus fallos, lo que has hecho mal. Tienes miedo de cambiar, de ver como las cosas no se estabilizan. A veces solo necesitamos un abrazo, una palabra de consuelo. A veces solo necesitamos que nos cuiden, que nos quieran, sentirnos protegidos. Si la escuchas, piensa que de alguna forma yo quiero cuidarte desde aquí cada vez que lloras. 


La letra es bastante descriptiva. El inicio me hace temblar, con eso de "no tengo 30 años y ya estoy casi roto", aunque cada vez me queda menos jaja
¿Recuerdas que ansiaba Madrid? De alguna forma, siempre, toda mi vida ha girado entorno a la idea de irme allí. Es como si las cosas buenas solo pasasen allí, como si fueran inalcanzables aquí. Cuando la escuché fue cuando decidí abandonar la idea de irme a la ciudad a estudiar, ya sabes, esa hoja que te hice rellenar. Pensé... joder, no es el sitio, no son las ciudades. Siempre he huido de todas ellas, siempre he pensado que lo importante era que un sitio me hiciese sentir cómodo, pero no, son las personas. Joder, son las personas las que hacen de el lugar más feo un lugar admirable. Mi vida podría resumirse a un "joder, no sé" y sería la respuesta más sincera. 


Adoro a estas chicas. No tendrán mucho más de 16 años pero son unas guerreras. La canción es un grito de rabia hacia aquellos que una vez nos quisieron pero que nos hicieron daño y ahora ya no están, pero a mí me gusta entenderla de otra forma, como una liberación, como un grito de "estoy aquí, ahora ya estoy aquí y nada ni nadie me va a mover". Sobreviviremos, te lo prometo.(últimamente te estoy prometiendo cosas, cuando siempre he dicho que odio prometer, pero las que te digo son ciertas, son reales, son cosas que creo firmemente)


Con esta canción podría resumirte todo el cartel indie español que amo. En esta canción se juntan la mayoría de mis cantantes preferidos, de aquellos que siempre me han acompañado. Y adoro esta unión, porque es como si de repente tus momentos tristes, felices, solitarios, soñadores, dolorosos, alegres, todos ellos me dijesen: oye, está bien sentir de todo, está bien tener altos y bajos. La vida es más que todo esto, es más que todo el conjunto. Es fascinante y creo que poco a poco puedo verlo. 


Necesitamos alguien que nos haga real. Necesitamos despertar, dejar de tener miedo. Sé que me estoy repitiendo mucho, pero es lo que mi interior me lleva diciendo estas últimas semanas, me grita que siga adelante, que no me rinda, que si no quiero volver a la oscuridad, debo aceptar mis errores, debo aceptar mis desperfectos, que eso me hace perfecto. El futuro no es todo lo que tendremos. Cuando se acabe todo esto, cuando lleguemos a nuestra meta, ¿qué nos quedará? Es el camino, Amarilla, es el camino, las personas, los momentos. Somos nosotros, que en nuestros estropicios nos hacemos más fuertes. Mi mensaje para ti, para este junio, es que intentes encontrar la paz contigo, que intentes desprenderte de esa superficie, de la piel que no quieres tener. En nuestro caos, nosotros somos la clave. 


Agosto: 


Bienvenida a la cara B, al otro verano. Aquí ya estaremos nerviosos, ya sentiremos como todo tiembla, como el destino se nos acerca, pero no nos vamos a echar hacia atrás, somos más valientes, somos más amarillos. 
Se nos da bien pretender estar bien, sonreír falsamente, hacer creer a todo el mundo que nuestra cabeza está en buen estado, pero por dentro estamos muertos de inseguridades, repletos de miedos, chillando como si no hubiese un mañana buscando una forma de huir de nuestro cuerpo, de esta ciudad, de nuestra propia vida. 
Como he dicho, somos valientes. Debemos coger las riendas, debemos empezar a creer. 


Estos ya debes conocerlos, ya te dije que Love of Lesbian es mi grupo favorito y que Bastille es como el otro pilar que sustenta mi vida musical. Y tocaron juntos, o han tocado, o no sé, pero lo hacían en el cartel de Barcelona y estoy histérico por no haberlos podido ver, pero algún día volverán juntos y me uniré a los coros de la gente, les demostraré que sus letras pueden tocar almas. Bueno, pues estos también sacaron disco a la largo del primer semestre del año. He elegido esta canción (junto a la siguiente) por tocarnos tan de cerca, porque de alguna forma tiene ese mensaje que estoy intentando transmitirte. ¿Has visto Matrix? Hay un mundo real, donde hay cosas malas que pasan pero no somos conscientes de él y hay otro ficticio, que es el que nosotros creemos que es real, pero es toda una mentira, pero allí al menos estamos a salvo. Esta canción habla de elegir la pastilla azul, de elegir la realidad aunque duela, de abrir los ojos, de no seguir el rebaño. Despertemos, creamos en nosotros, arriesguémonos. 


Creo que es mi favorita del disco. Me llega directo a la patata. Quizás es la más sencilla y por eso siento tanta afinidad. El mensaje no es otro que el de la familia no la escogemos al nacer, pero sí lo podemos hacer mientras crecemos. Creo que no necesito decir mucho más. 


Hemos llegado hasta aquí ganando, pero muchas más veces perdiendo. Y a veces perder está bien, a veces perder nos enseña algo, siempre hay una lección que extraer. A veces perdemos algo más importante, como una persona, personas que es imposible recuperar, pero no siempre está en nuestras manos, a veces solo podemos dejarlo ser. No podemos responsabilizarnos de absolutamente todo. Cuando sucede, cuando perdemos, solo hay una cosa que es obligatoria: no renunciar, no hundirnos. 


Cuando perdemos, muchas veces en el amor, y ya sabes que cuando digo amor me refiero a cualquier tipo de amor, a veces perdemos en el amor que deberíamos darle a nuestros padres, que creemos que no están orgullosos de nosotros, el amor a nuestros amigos, donde creemos que no somos suficientes o a nuestras parejas, donde depositamos todas nuestras esperanzas y un día simplemente ya no están. 
Cuando eso sucede hay que tomar el golpe, digerirlo y continuar. El miedo es solo una fase, pero no es la respuesta, la respuesta... bueno,  estoy seguro de que ya la sabes. 


Aquí nace otro bloque. Este hombre me parece precioso tanto por dentro como por fuera. Lo descubrí hace muy poco y ya te envié alguna canción uno de nuestros viernes. (Guardo tus canciones en una pequeña lista de spoty, que espero ir agrandando) 
No te voy a mentir, aquí no hay un mensaje profundo, aquí solo hay desesperación. Nunca he creído en Dios, pero cuando he estado a punto de cometer alguna locura, cuando he estado al borde al abismo si que he pensado en si alguien podría mandarme alguna señal, solo una pequeña y diminuta señal, que el mundo me respondiese, que me mostrase una salida o un motivo por el que seguir. A veces nos cegamos tanto que no vemos lo que está delante de nuestros ojos. 


Y cuando abrimos esos ojos seguimos pensando que estamos en el lugar equivocado, que parece que no podamos encontrar lo que queramos. Creemos que nuestro barco ha zarpado y estamos justo encima de él. Nos da miedo dar un paso en falso, decidir por nosotros mismos y es justo lo que tenemos que aprender, a ser firmes con nuestras decisiones, a no escondernos cuando algo nos vaya mal. Esta es la canción perfecta para emparejar con la anterior, porque habla de que aquello que estamos buscando quizás no está en nosotros, quizás está en otras personas, quizás necesitamos la ayuda de otros, quizás gracias a ellos, a su apoyo podamos reconstruir nuestra visión, quizás lo que llevamos esperando tantos años realmente no sea lo que de verdad nos hace falta. Podemos cambiar de metas, de objetivos, podemos ser quien queramos ser, nunca es demasiado tarde. 


Esta es la canción que me dijiste que te gustaba cuando te puse unas cuantas en el patio de mates. Creo que elegiste bien. El vídeo me emociona. Es un chico gay que va creciendo con miedo por el qué dirán, pero al final su familia, sus seres queridos solo quieren verle sonreír y que consiga su felicidad, ya sea al lado de una mujer, un hombre o lo que él quiera. Sé que eso nunca es tan fácil, que hay infinidades de familias y de gente idiota, pero el mensaje con el que quiero que te quedes es que no importa lo que decidas, lo que hagas, como si matas a alguien (que espero que no suceda, pero yo te cubriría) que el camino que elijas, el que tú elijas, ya sea ahora, ya sea dentro de 2 o 3 años, si tú crees que es el correcto, los demás estaremos ahí para decirte que confiamos en ti. 


Esta también es una canción del viernes, pero es demasiado importante como para que no entre aquí. 
¿Quién no quiere ser rescatado? Todos necesitamos héroes, todos necesitamos sentirnos a salvo alguna vez. Es un sentimiento egoísta en un momento de debilidad, pero es necesario. Alguien tiene que darnos la mano para salir de nuestra oscuridad. Sin quererlo nos sumergimos en ese lodo del que no somos capaces de salir y una mano a veces es la única fuente fiable de que podamos salir ahí sin un rasguño. No quiere decir que no confiemos en que uno mismo no puede llegar a salvarse solo, pero por experiencia propia, tardas mucho más y haces mucho más daño. Así que te agradezco que hayas sido mi heroína cuando lo necesitaba, gracias. 


¡Hay que dejar constancia de tu canción, niña imantada! Podría escribirte un gran párrafo diciéndote muchas cosas bonitas, pero serían solo un montón de palabras huecas. Lo único que quiero decirte es que esa cabezonería tuya, esa lucha constante, tu mayor virtud, la de no rendirte con los demás (que deberías incluirla en la de no rendirte contigo misma) es la mejor gasolina que jamás encontrarás. 


Y este par de canciones también vienen en bloque. Este grupo es mágico, te lo puedo asegurar. Me encanta porque nunca dejan de crear. Llevan escribiendo canciones toda su vida, pero no son de esos que hacen un disco y se olvidan, hacen muchas canciones, cada semana graban algo nuevo, a veces no son más que pequeños fragmentos pero otras se convierten en estas piezas escondidas que jamás han salido en discos. Se grabó para apoyar a los juegos para olímpicos, pero pasó muy desapercibido, como muchos de nosotros, pero eso no lo quitó fuerza y años más tarde se hizo una re edición.  Si niña imantada es tu canción, incondicional es NUESTRA canción. Habla sobre que aunque nadie te apoye, aun cuando te creas solo, habrá alguien, en este caso yo, que creerá en ti, que crearé himnos si hacen falta. Cuando dejes de creer en ti, como dejé yo de creer en mí, el que esté ahogándose podrá levantar la cabeza y ver como el otro le tiende una mano. Somos un barco, uno que rema a la vez (¡y ya tengo algo de práctica!)
Yo soy tu incondicional. 


Primera semana de Septiembre:


No sé en que estado estaremos aquí. Seguro que toda la valentía y seguridad que siento ahora se habrá esfumado y estaré temblando como un niño pequeño, pero sé que eso solo será la primera reacción, porque no me voy a dar por vencido. Sé que estaremos agobiados, sé que nuestra cabeza habrá llegado a límites insospechados, rotos, a punto de tirar la toalla, pero venceremos. Seremos los vencedores invisibles. Nos uniremos a ese selecto grupos de gente que logra superar sus miedos, a los que nadie aplaude, a los que nadie presta atención, pero que será nuestra pequeña gran victoria. Y seremos tan felices, Amarilla, ya lo verás. Aún quedará mucho, esto no es el final, nunca será el final de hecho, siempre habrá algo que nos preocupe, algo que no nos dejará dormir, pero serán estás pequeñas metas, estas pequeñas victorias las que nos harán seguir. Ya lo verás, ya verás como seremos capaces de ganar. 


Este será el último bloque de la entrada. Como te dije, Santi, el cantante de Love of lesbian, no para de crear. Hace ya cosa de 10 años me regaló esta... destrucción. Fue Edgar quien me la dedicó, en una de mis ya prominentes desapariciones. Siempre lo recordaré, cuando empecé a escucharla me eché a llorar. Creía que jamás sería suficiente para nadie, que solo hacía daño, que era tóxico para los demás. Ese te odio no solo provenía de él, también salía de mi propio pecho, era una palabra que me decía a mi reflejo. Creo que es la canción que más triste puede llegar a ponerme, que más me destruye y en la que más quiero huir.  


Y del odio al amor solo hay un paso. Es por eso que estas dos van unidas. Es curioso, que hace unos días volví a escuchar la canción de "te odio" y justo después descubrí esta preciosidad. Están una encima de la otra en la lista de spotify, como si fuese el destino. ¿Sabes qué fue lo que realmente me gritaba Edgar cuando me dedicó esa canción? "Por favor, vuelve, te quiero y ODIO esta situación".
Ese era el mensaje, pero yo no veía más allá, hasta ahora. 
El amor es la rueda que mueve el mundo y está por todas partes, aunque no sepamos apreciarlo. Yo lo había olvidado, había olvidado lo que era querer a alguien. Darme cuenta de toda esa coraza que tenía, de todo ese miedo que no me dejaba mover, darme cuenta de que una noche contigo perdido en Barcelona puede hacer que mi corazón sea feliz con tan solo eso, un cine con Edu, una tirada de cartas de Edgar. No era consciente de todo lo que tenía, de lo que tengo. Ese es mi trabajo este verano, es mi trabajo para cuando llegue Septiembre, seguir aprendiendo a querer, a no rendirme, a no temer mi propia sombra y también quiero que sea el tuyo. Quiero que cambies todos tus "me odio" por un "me quiero".
Quiero que sepas que lo conseguiremos juntos, que nuestro barco llegará a buen puerto. 

diumenge, 24 de febrer del 2019

Inicios tardíos

Tengo un problema con los inicios. A estas alturas creo que ya lo sabes, pero cojo con muchas ganas algo nuevo y en cuanto pasan un par de semanas toda esa energía pasa a un segundo plano y vuelvo a detestar el mundo. Creo que el problema no reside en esos inicios, más bien lo hace en los finales. Pues la cosa está en que he vivido pocos finales. Es lo que tiene no terminar las cosas y empezar cinco nuevas a la vez. 
Pero durante estos dos meses sí que he vivido varios finales. Finales que yo nunca habría querido terminar, que no estaban programados y que aunque hay que pasar por ellos no se los deseo a nadie. 
Creo que el perder a Kiro me ha hecho darme cuenta de la distancia en la que me encuentro. Me ha obligado a darme una hostia de realidad y ver que el tiempo pasa más rápido de lo que me gustaría y que aunque nadie quiera uno debe madurar y ser responsable de su vida. Aunque eso último no parezca mucho que lo hago, al menos no respecto a la universidad o a la gente que me rodea, creo que una pequeña parte de mí está avanzando sobre un hilo diminuto hasta algún lugar más cálido. Al menos eso quiero creer. Pero todo cuesta trabajo. Mucho trabajo. Y es tan sencillo dejar de pensar y de preocuparse, perderse en el sueño y cerrar los ojos. Es tan fácil que a veces perdemos un poco el norte, pero hay que volver. Siempre toca volver. 

He dividido enero y febrero en diez canciones. Así puedo ocupar los huecos que dejé pasar. 


Enero:


Siempre hay una canción que nos recuerda a alguien o quizás nos recuerda un momento exacto. Esta es la canción que siempre me va a recordar a Kiro. Ya de por sí el vídeo es casi una recreación de lo que pasó y nada más escuchar la primera nota me pongo a llorar. No quiero imaginarme perder a nadie más. El era mi mejor amigo, aunque cueste de creer. Él estuvo ahí toda mi vida y aunque mucha gente diga que es solo un animal, que realmente no se enteran de nada. Sin él me habría hundido mucho antes. Ahora me siento un poco vacío y sin mucho rumbo. A veces me quedo tumbado en el sitio donde dormía y hago ver que sigue conmigo. Es una mierda. Por eso, no sé que haré cuando esto se agrave, cuando empiece a perder gente de verdad. Y no me refiero a perder gente que luego puedes intentar volver a recuperar. Me refiero a perderles para siempre. No sé si estoy preparado. 


Esta es la canción que me acompañó durante todo enero cada vez que llegaba a casa y no había nadie que me recibiera. Cuando veía la pelota de mi perro tirada en el jardín o cuando giro la cabeza antes de irme a dormir y miro su foto de cuando tenía un par de añitos. ¿Sabes eso de que todo se cura con etapas? Que si negación, aceptación, superación. Esas cosas. Creo que para aceptar que te ha sucedido algo que no puede revertirse es necesario caer hasta lo más bajo. Solo allí puedes empezar la escalada. 


Ya te he enseñado esta canción un par de veces. Igual la letra no tiene nada que ver contigo pero como grita tu nombre se me hace imposible que no me recuerde a ti. Pero curiosamente la letra me hace sentirme aún más ligado a ella. Tal y como dice "Oh my María, i dont really wanna go go go"


A veces, como idiotas, terminamos enganchados a alguien, casi dependiendo de esa persona. Terminamos pensando que podemos crear un bonito camino. Y ahí es cuando nos perdemos. No nos damos cuenta pero llevamos perdidos mucho más tiempo del que creíamos. Te das cuenta de que la gente no es como creías y te encuentras que aquel bonito camino lleno de flores ahora solo conduce a un oscuro e impredecible lugar. 


Esta canción nació en el momento oportuno en mi vida. Creo que describe perfectamente lo que siento cuando vuelvo a la universidad. O cuando vuelvo a mi pueblo. O cuando vuelvo a Madrid. Habla sobre no culpar al lugar. Sobre volver después de mucho tiempo a un sitio en el que has estado encerrado y no te ha tratado bien. A un lugar que no te gusta, pero que te ha visto crecer. De alguna forma quieres perdonarle y mirarle con otros ojos. Quieres darle una segunda oportunidad y a la vez darle las gracias porque aunque sea un lugar que odias es que te ha hecho ser quien eres. 


Aquí viene el segundo final de enero. Sé que por más que lo explique cuesta de entender. Que el que se acabe una saga de videojuegos que me acompañó desde que tenía 8 años pueda llegar a afectarme tanto es un poco estúpido, pero... voy a intentar poner un ejemplo. ¿No sentiste un pequeño vacío al terminar la última página del último volumen de Harry Potter? Es como ver una etapa cerrada. Es sentir que esos personajes que casi formaban parte de tu vida han crecido, por fin, han crecido contigo y han llegado a un final. Realmente, en el mismo instante que terminé el juego lloré como un crío y supe que justo en ese instante yo también había dejado de ser aquel niño. Aunque me comporte muchas veces como un idiota o como alguien que no tiene mi edad. Pero enero marca el fin de algo mucho más grande. Enero marca el final de mi juventud y el inicio de una etapa totalmente diferente. 


Y es cuando viene el golpetazo de realidad, otra vez, para decirte que espabiles. Que no regalan nada. Que el mundo sucede sin ti, no tiene ningún problema. Así que es mejor unirse a él, no quedarse rezagado y luchar, o al menos intentarlo. 


Estaba indeciso sobre que canción poner ahora pero creo que esta, aunque quizás no signifique tanto para mí, puede gustarte más que las anteriores. Me recuerda un poco a un Shaw Méndez algo más mayorcito. A veces no hay que ponerse tan intenso y simplemente dejarse llevar por el ritmo. Olvidar los problemas, que nunca serás el único en tenerlos, e intentar vivir lo mejor que sepas. 


(Siento la calidad del vídeo pero es que se me hace imposible encontrar el videoclip o un vídeo con la canción que no sea un cover. Que raro porque en Spoty está perfectamente) 

A mí como me cuesta olvidar los problemas siempre vuelvo a mis tiempos oscuros. Ruego por el día en que pueda escapar de aquí. En el que por fin pueda ver la luz. De momento mi guerra es larga y cruenta. 


Terminamos enero con otra canción de Kingdom Hearts. Una muy apropiada. Una que habla sobre enfrentarnos a nuestros mayores temores. A embestir aquello que nos hace sentir pequeños. A romper con todo aquello que ose entrometerse en nuestro camino y nos haga caer.
Hay algo en la melodía que me impulsa a levantarme y luchar. Es como si en lo más recóndito de mí se escondiese otra persona que está deseando salir y comerse el mundo. Está ahí esperando a que caiga esta máscara triste y pueda demostrar que no soy solo una especie de muñeco de plástico. 


Febrero: 


Otro mes, otras dos pérdidas. Siempre he tenido una obsesión innata con los ojos de la gente. Cuando me enamoré de verdad de aquel chico de Madrid caí rendido por sus ojos verdes. Desde entonces si en algún lugar de mi vida aparecen escritas esas dos palabras, las de "ojos verdes", sabrás que me estoy refiriendo a él. Y digamos que aparece más veces de las que me gustaría. De alguna forma este síndrome se ha ido propagando y me ocurrió con Víctor, el otro chico de Madrid. Solo que con él me aferré a su sonrisa bonita. Y me da que esas dos palabras van a llenar muchas entradas de mi blog. 


A veces las cosas son tan evidentes que por ese mismo motivo las pasamos por alto. Y a mí se me da fenomenal cegarme por aquello que me alegra el corazón pero que es tan tóxico como el veneno. 
No todo lo que reluce es oro.


Entonces te culpas. Crees que eres el chico malo. Que las cosas malas pasan por ti, por ser quien eres. Te dices que te mereces que no te ocurran cosas buenas. Y lo mandas todo a la mierda. Te sientes idiota por tener esperanza. Por recomponer pedazos de ti siempre han estado rotos y se han vuelto a romper en aún más miríadas. Vuelves a tu estado mental de "todo me da igual" y caes, caes y sigues cayendo. 


Hasta que llega un día en el que deseas poder levantarte sin querer cerrar todas las ventanas y quedarte a oscuras. Necesitas desesperadamente ver un rayo de luz, pero los pies se te pegan al suelo como si fuesen pegamento y tus párpados se anegan de lágrimas y empiezas a llorar por vete tú a saber qué. Te sientes tan insignificante... 


Nunca ha sido fácil perder. 


Las personas siempre tienden a refugiarse de toda la maldad en algún lugar. En algo adictivo y muchas veces tóxico. En las drogas, en los juegos, en algunas personas. Pero no te das cuenta. Porque aunque sea algo que te esté matando por dentro lo único que sientes es que te desinhibes y te ayuda a mantener tu mente alejada de aquello que te preocupa. Pero hay que saber detectarlo. Hay que saber frenar a tiempo. Darnos cuenta de que no podemos vivir alejados de toda esa realidad. Que tarde o temprano tenemos que volver o todo este "cloro" puede pasarnos factura. 


¿Sabes cuando empiezas a machacarte con las canciones triste-románticas? Pues esta es una de ellas. Tampoco tiene demasiado misterio. Pero hay un fragmento en mitad de la canción que entre tanta tristeza el cantante encuentra fuerza en sus flaquezas y le da la vuelta. Yo también debería armarme de valor como en ese trozo. Todos deberíamos poder asimilar que las cosas empiezan y se acaban. Y que no es malo que algo termine, que de espacio a algo nuevo.  (pero duele muchísimo) 


Te he puesto el vídeo con subtítulos al español porque cada palabra de la letra describe con total claridad lo que siento. Y es que ha llegado un punto en el que no me encuentro. En el que simplemente me siento aún más fuera de lugar. Nunca he sentido que perteneciera a ninguna parte y no me he sentido ligado a ningún lugar ni a ninguna persona. Pero es que lo que lleva pasándome estos últimos meses no tiene explicación. Es como si hubiese dejado de pertenecer a este cuerpo y a esta vida. Es como que mis huidas, mis carreras para escapar de todo esto ya ni siquiera sirviesen. Ya no sé que hacer. No sé como dejar de sentirme solo. No sé como dejar de llorar por todo. 


Antes te he hablado de dos finales más. Uno ha sido el final imposible de querer a alguien que está lejos y que está en otra etapa de la vida a la que quizás nunca pueda llegar. El otro final, de alguna manera, es la idea de romper con Madrid. El final de un sueño que no puede cumplirse. Es el final de dejar de luchar por algo que es literalmente imposible. Y no me refiero a lo de ir a esa ciudad, más bien en general, en dejar de luchar por todos aquellos sueños que cuando eres pequeño piensas que cuando crezcas vas a poder cumplir. Ya estoy harto de vivir de pedazos de sueños que solo me hacen sentir más infeliz. A partir de ahora lo enterraré todo. Aunque me toque vivir una vida anodina y gris, prefiero esto, a vivir algo que no es real. 


Como no quiero terminar (mira, otro final, para variar) con algo triste te dejo esto por aquí. Para que, aunque hace solo dos líneas he dicho que voy a dejar de imaginar un futuro imposible, haya una  pequeña pequeña pequeñísima parte en algún lugar escondido en lo más recóndito del universo que no se rinda ante todo eso. Y a la vez imaginar un futuro que aunque obviamente siempre habrá problemas, imaginar que llegará un punto en que seremos capaces de controlar todas estas emociones. Que podremos ser felices sin mucho. 



Antes de despedirme quería contarte el porqué rompí a llorar el otro día. Quiero decir, suelo explotar por la más mínima cosa cuando estoy en casa, pero intento negarlo todo lo posible cuando estoy fuera. Supongo que no aguantaba más. De alguna forma sentí que estaba ahí una vez más. Otro día más. De otro mes más. Me cansa vivir. 
Cuando os fuisteis un momento y os dije que ya me contentaba con ese chino para no dar toda la vuelta al otro y me dijisteis que daba igual sentí (sé que es estúpido vale? todo esto es sumamente estúpido pero mi cabeza estaba en un límite difícil) que mi opinión daba igual. Que realmente le daba igual al mundo. Que podíais iros sin mí y nadie notaría la diferencia. Me sentí terriblemente solo. Y empecé a juntar piezas en mi cabeza, piezas sobre todos estos finales que te he estado contando y me derrumbé. Y cuando viniste a por mí y me ibas diciendo que no estaba solo empezaba a llorar más porque mi cabeza no quería reconocerlo. 
Te agradezco que estés siempre que vuelvo. Que no te des por vencida de mí. Te agradezco muchas cosas, pero sobretodo te agradezco que nosotros no tengamos un final.